2008-08-07 11:26:00 - El Pais
Las persianas de la casa de Olvido González permanecen cerradas hasta que cae el sol en Malpica de Tajo (Toledo). Los ventiladores no descansan un solo minuto y el frigorífico, repleto de agua y zumos, se ha quedado pequeño para mantener toda la comida y bebida que ha comprado su dueña antes de la ola de calor. Esta escena es más que una rutina en todas las viviendas de este municipio toledano que tiene el honor o la desgracia de haber registrado las temperaturas máximas más altas en los últimos cinco días.
Leer Noticia Completa>>
|